El programa de formación se centra específicamente en la orientación práctica y la asunción de responsabilidades. Los aprendices organizan de forma autónoma el día a día de la unidad, coordinan los procesos y toman decisiones relacionadas con los cuidados. De este modo, adquieren desde el principio una valiosa experiencia para su futura vida profesional.
«Al principio fue un poco extraño, porque primero tuvimos que aprender los procesos. La organización es el mayor reto», afirma Julia Steiniger, alumna en su tercer año de formación. «Nos turnamos a diario en la dirección de turno y así obtenemos una visión general completa. Es una preparación muy buena para la vida profesional».
Desde la atención al paciente hasta la colaboración con el servicio médico, pasando por las tareas organizativas: los aprendices asumen todas las actividades de una unidad. Entre ellas se incluyen, entre otras cosas, la planificación de turnos, el cumplimiento de las normas de higiene y el acompañamiento en las rondas médicas.
El personal de enfermería titulado, los tutores prácticos y los profesores de la Escuela Técnica GPR de Profesiones Sanitarias se encargan de garantizar la seguridad necesaria. Acompañan de cerca el proyecto y están siempre disponibles para ofrecer apoyo.
«Nuestros instructores prácticos se mantienen deliberadamente en un segundo plano y fomentan los procesos de aprendizaje y decisión autónomos», explica el director de enfermería Benno Schanz. «Los aprendices pueden consolidar y ampliar sus competencias en un entorno protegido». Además de la cualificación profesional
, el proyecto se centra también en las competencias sociales y organizativas. Los aprendices planifican procesos de cuidados individuales, desarrollan conceptos de tratamiento y los aplican de forma autónoma. Al mismo tiempo, se refuerzan activamente la comunicación, el trabajo en equipo y la colaboración interdisciplinaria.
El proyecto es también una respuesta a los crecientes retos en el sector de la asistencia. Según las previsiones, para el año 2030 podrían faltar alrededor de 182 000 profesionales de la asistencia en Alemania.
«Debemos explorar nuevos caminos para hacer más atractiva la formación en cuidados», subraya el director general Achim Neyer. «Este proyecto muestra cómo los conceptos formativos innovadores pueden contribuir a despertar el interés de los jóvenes por la profesión de cuidados y a fidelizarlos a largo plazo».
Con el proyecto «Los aprendices dirigen una planta», el GPR Klinikum da una clara señal a favor de una formación moderna y orientada a la práctica, e invierte de forma específica en los profesionales del mañana.
