30 años de la fiesta de la carpa: el Club Fidelio Wicker dona 1.500 euros a «fiPs» por una buena causa

Celebrar, cantar y disfrutar de la vida en comunidad: eso es lo que representa el Club Fidelio Wicker desde hace décadas. Pero, además de cuidar las tradiciones, la asociación también asume su responsabilidad social: con motivo de la 30.ª edición de la «Zeltkerb» el año pasado, el Club Fidelio puso en marcha una campaña de recaudación de fondos y ha conseguido recaudar una suma de 1.500 euros.

«Queríamos aprovechar nuestro año de aniversario para devolver algo a la sociedad y apoyar a las personas que necesitan nuestra ayuda», explica el presidente, Detlev Wiehle. En todos los actos organizados por la asociación a lo largo del año se colocó una hucha, cuyos ingresos se destinarán ahora a la asociación de apoyo de la Clínica de Medicina Infantil y Juvenil del GPR Klinikum «fiPs».

El Club Fidelio Wicker está profundamente arraigado en la tradición local. La asociación tiene su origen en 1991, cuando unos antiguos miembros de la cofradía de la fiesta popular decidieron mantener viva su comunidad más allá de la temporada activa de la fiesta. Con su fundación, retomaron deliberadamente el legado del histórico «Klub Fidelio», que existió entre 1912 y 1982 y marcó la vida asociativa en Wicker.

«El compromiso del Club Fidelio es una clara muestra de cohesión social. Donaciones como esta nos permiten llevar a cabo proyectos para nuestros pequeños pacientes que van más allá de la atención médica habitual», destaca la Dra. Christiane Wiethoff, jefa de la Clínica de Medicina Infantil y Juvenil del GPR Klinikum.

«Este apoyo significa mucho para nosotros, ya que ayuda a que la estancia en el hospital sea un poco más humana y adaptada a los niños y a sus familias. Es impresionante ver hasta qué punto las asociaciones locales se comprometen con nuestro trabajo», afirma Ellen Flocke, presidenta de «fiPs».

Hasta la fecha, el Club Fidelio organiza numerosos actos en la localidad, cuyo punto álgido es la fiesta anual de septiembre, conocida como «Kerb». La combinación de tradiciones vivas y compromiso social demuestra que la asociación aúna la convivencia con la responsabilidad, lo que supone un claro ejemplo de cohesión en la región.